lunes, 10 de octubre de 2016

Revolución Virtual, el precio de lo gratuito.




   La red informática mundial hoy en día juega un papel fundamental en la sociedad, su surgimiento y desarrollo junto con el Internet ha transformando el mundo que nos rodea y en consecuencia han repercutido en nuestra forma de vida.

   Diariamente depositamos gran información en las distintas páginas y redes de la Web, que si bien es cierto, publicar dicha información no tiene ningún costo económico para los usuarios, lo que genera controversia, lógicamente de alguna u otra manera las grandes empresas dueña de estos sitios se benefician de ella, pero ¿de qué manera les estamos retribuyendo el uso gratuito de estos sitio Web? Mediante El documental “el precio de lo gratuito” se afronta este aspecto comercial de la Web y se intenta divulgar la otra cara de la misma.

   Más allá de la ilusión de un sistema gratuito, sin riesgos y accesible para cualquiera que esté conectado a la red, la Web ha penetrado hegemónicamente en nuestra cultura y la manera en que valoramos nuestra privacidad. Nos encontramos inmersos en un mundo donde no se puede escapar de los avances tecnológicos y por consiguiente los riesgos que ello conlleva. Retomando la incógnita ¿qué obtienen a cambio las empresas que derrochan fortunas en sus sitios web? A través de nuestras perspectivas basadas en el documental exponemos lo deducido para dar respuesta a la misma.

   En los últimos años la forma de obtener ganancia o provecho ha tomado un nuevo rumbo, la moneda ahora es representada por la información, que a su vez es obtenida mediante la web, es decir, las compañías que desarrollan estos sitios adquieren a cambio algo muy valioso para sus intereses comerciales, nuestros pensamientos, deseos e ideas, cuyos datos les facilitamos casi inconscientemente. Por lo tanto, sin darnos cuenta estamos siendo manipulados por un sistema, que no se está pagando porque nosotros mismo somos el producto que se vende.

   El internet está al alcance de todos, es el sitio que nos une como sociedad globalizada y permite relacionarnos con las diferentes culturas, mediante un conjunto de datos y características que como usuario proporcionamos para disfrutar del servicio. Imperceptiblemente una vez que estamos en la red, es imposible detenerlo, de esta manera nuestra privacidad se diluye y se trafica con ella en favor de los intereses económicos de los dueños de las grandes empresas virtuales. Todos los días realizamos millones de búsquedas gratis en Google, todos lo meses pasamos millones de horas en Facebook y leemos millones de artículos de diarios, descargamos temas, músicas y videos sin costo alguno, pero todos los meses también se instalan y rastrean galletas (conocidas como cookies) en su computadora, que permite al sitio web poder consultar la actividad previa del usuario, es decir, Llevar el control de usuarios y conseguir información sobre los hábitos de navegación que indican cuáles son sus intereses y les permite crear y modificar sus anuncios, y en el futuro incluso su contenido en torno a los gustos, es fin, les brinda la manera de vendernos publicidad perfectamente.

   Por lo tanto a modo de reflexión surgen las siguientes pregunta ¿será el acceso a la mayoría de los sitios web gratuito del todo? o si ¿la forma en que estamos usando la red quizás no sea la correcta? o más aún si ¿la información que obtenemos tiene el mismo valor de la que publicamos inconscientemente en los sitios Web?

   Es urgente desarrollar un método de manera que los ciudadanos pueden exigir a los grandes medios de comunicación mayor ética, verdad y respeto. El acceso a la mayoría de las páginas web es “gratuito” en el sentido de que no pagamos el servicio con dinero, pero como ya hemos mencionado, pagamos con la exposición.

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